Toscano: cuando saber construir una imagen cambia la ropa



Hay colecciones que empiezan con una prenda. Otras parecen empezar imaginando a la persona que va a llevarla. Con Toscano, durante Panamá Fashion Week 2026, tuve la sensación de estar viendo lo segundo.

Detrás de la dirección creativa de la marca está Franklin Ramos, con más de 25 años de experiencia entre styling, dirección creativa y entretenimiento. Y conocer ese contexto cambia inevitablemente la manera de observar la colección.

Porque cuando alguien lleva décadas construyendo imágenes, aprende algo que va mucho más allá de saber combinar ropa: entiende proporciones, cuerpos, materiales, color y, quizá más importante, entiende cómo una prenda modifica la presencia de quien la lleva.

El styling también diseña

El styling fue uno de los puntos más sólidos de la colección.

Cada look parecía pensado como una imagen completa. Las combinaciones de color funcionaban, las proporciones estaban controladas y las piezas dialogaban entre sí sin competir por atención.

Pero hubo algo más que me pareció particularmente importante: la silueta masculina nunca se perdió.

Estamos viviendo un momento interesante para el menswear, en el que las proporciones se han ampliado considerablemente y muchas de las reglas tradicionales alrededor de cómo debe vestir un hombre están siendo cuestionadas. Toscano trabaja dentro de esa libertad sin perder de vista al hombre que lleva la ropa.

Las siluetas eran holgadas, pero exactamente lo necesario. Había volumen sin que las prendas parecieran dominar el cuerpo. Comodidad sin caer en descuido. Y styling suficiente para construir personalidad sin convertir cada look en un ejercicio excesivo.

Fotografía: Isabella Espino @visualisa_
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La sofisticación también está en conocer el material

Otra palabra apareció constantemente mientras veía la colección: sofisticación.

No necesariamente entendida como formalidad. La sofisticación de Toscano estaba en los cortes, en las telas, en la paleta y en cómo todos esos elementos conseguían mantener cierta sobriedad incluso cuando las proporciones se volvían más relajadas.

Cuando se entiende un material y se utiliza pensando realmente en la función que tendrá dentro de una prenda, el resultado cambia.

Una tela puede modificar cómo cae un pantalón, cuánto volumen conserva una camisa o incluso cómo camina una persona dentro de un conjunto.

En Toscano, ese conocimiento permitía que cada look tuviera su propia voz mientras la colección mantenía una identidad reconocible.

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Diseñar también significa entender quién va a comprar

Hay otra parte de esta colección que no debería ignorarse: su comercialidad.

Lo presentado corresponde a Primavera/Verano 2027 de Toscano para Kosta Azul y representa la segunda colaboración consecutiva entre ambas firmas.

Y eso introduce una conversación que me interesa particularmente. A veces tratamos “comercial” como si fuera una mala palabra dentro de la moda. Como si una colección necesitara escoger entre tener una propuesta creativa o ser ropa que alguien realmente quiera comprar y usar.

Toscano demuestra que ambas cosas pueden convivir.

La experiencia de Franklin resulta especialmente relevante ahí. Después de décadas trabajando alrededor de imagen, styling y diseño, existe inevitablemente un entendimiento de qué quiere un hombre, qué necesita dentro de su guardarropa, qué siluetas pueden favorecerlo y qué piezas tienen posibilidades reales de integrarse a su vida.

Por eso la colección no se sintió como un conjunto de piezas intentando demostrar diseño. Se sintió como un guardarropa pensado desde la imagen completa del hombre que va a llevarlo.

Funcional, comercial y contemporáneo, sí.

Pero también masculino, elegante y seguro.

Y quizá ahí esté una de las mayores fortalezas de Toscano: entender que elevar la imagen de un hombre no significa transformarlo en alguien más. A veces simplemente significa darle las proporciones, los materiales y las prendas correctas para que tenga más presencia siendo él mismo.