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EXITO EN EL EXCESO

“Power suit” es una de las frases más importantes que surgen en la década de los 80, uno de los tantos avances que la sociedad trae consigo. Caras extremadamente conocidas en la música como ser Madonna, Cindy Lauper, Michael Jackson, Diana Ross, Culture Club actrices de películas inolvidables y clásicos de la cultura pop como ser Olivia Newton-John y Michelle Pfeiffer,series de televisión como fueron Dynasty, Dallas, Miami Vice, hasta mujeres de sociedad como ser la princesa Diana y Bianca Jagger, fueron iconos e imágenes a seguir por la sociedad que aspiraba a comprar lujo.

Uno de los mayores impulsos al consumo de los productos occidentales por todo el mundo fue el boom de la economía, las industrias grandes se comenzaban a establecer, nuevas tecnologías aparecian y la sociedad estaba en la búsqueda de algo nuevo. El ímpetu que trajo la proliferación de los centros comerciales también contribuyó con esta idea de consumir al igual que la aparición de las tarjetas de crédito a mediados del siglo que muchos lo tomaron como un alivio para poder gastar. Otra de las grandes manías que se venía de la década pasada era el ejercicio, la aparición de los aeróbicos, mantenerse en forma, creando una estampa para los primero años de los 80’s.

Las casas de moda y el término “branding” se hicieron importantes y poderosos puesto a que ahora las marcas de moda se tornaban en símbolos de status, una aspiración de todos. Las modelos utilizadas en las campañas de moda comenzaron a adoptar el glamour que imponen las casas y así comenzaron a reemplazar a las estrellas y a verse como símbolos de lujo y riqueza; las supermodelos eran captadas como imágenes. Con estas aspiraciones en mente, la juventud buscaba a demostrar su lujo tanto en el trabajo como en su vida cotidiana transmitiendo esto por su manera de vestir, llevándolos a experimentar con la moda, creando looks que llamaban la atención con colores, pieles, sombreros. Tanto fue el consumismo que los mismos grupos de consumidores fueron taggeados con diferentes acrónimos que representaban su nicho de consumo, siendo uno de ellos los YUPPIES, DINKIES, MINKIES, SINKIES.

El uso de las hombreras jugaba un rol importante en el “Power Suit” que las mujeres implementaron en sus looks profesionales con el objetivo de obtener una silueta ancha y grande en la parte superior del cuerpo, creando la sensación de poderío, belleza y riqueza. Además, era algo nuevo para la sociedad que las mujeres tuvieran posiciones importantes dentro de sus trabajos y con la vestimenta lograban que pudiesen ser tomadas en serio como a los hombres, tanto que se implementó en muchas otras prendas. Mientras más crecían y progresaban las mujeres en sus posiciones corporativas, las casas de modas hicieron el regreso de las chaquetas y abrigos de pieles, siendo el de vison los más vendidos, deseados y proclamados por la sociedad pues eran los mas alta gama.

El cabello era muy importante, tipicamente grande, rizado y de estilo bouffant. La media era bastante influyente en aspectos de maquillaje, siendo Dynasty uno de los programas televisivos que popularizaron este estilo. Un toque importante en estos looks eran los labios, donde optaban por colores de tonalidades rojas o colores llamativos puesto a que miraban el uso de colores pieles aburridos o fuera del estilo. Piezas importantes eran los accesorios, sombreros ostentosos, lentes de sol pendientes, aretes, brazaletes de perlas o joyería con diamantes eran los más populares y además de ser los favoritos por su belleza, eran el símbolo perfecto de riqueza.

A finales de la década, resurge la minifalda, al igual que faldas y vestidos de muchas longitudes diferentes, pero la feminidad extrema de los años anteriores y los colores se disminuyeron tornándose más clásicos y con siluetas más delgadas. Tanto fue lo que disminuye los excesos, que las chaquetas de lino y lana se vuelven el elemento base de la moda femenina.

La década de los 80’s tuvo un punto crucial en la historia de la moda pues impulsó la relevancia crucial de las supermodelos, se establecen como símbolos e imágenes de lujo, de poder, de importancia y relevancia dentro de la sociedad, llegando hasta la cúspide del exceso para luego decaer y darle inicio al minimalismo de los años 90.

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