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Corte shullet: el peinado que dominó los Golden Globes


En la reciente edición de los Golden Globes 2026, uno de los elementos más comentados no fue una joya ni un traje, sino un corte de cabello. O mejor dicho, el corte shullet, que apareció en numerosas celebridades masculinas, desde actores de renombre hasta nuevos íconos del cine. Este estilo relajado y cuidadosamente descuidado marcó una declaración estética clara: hoy, parecer natural es el verdadero lujo.

¿Qué es el corte shullet?

El corte shullet es una reinvención del mullet clásico de los años 70 y 80, pero con un giro contemporáneo. El nombre nace de la combinación entre shag y mullet, dos cortes con historia y actitud. Mientras el mullet tradicional era audaz, llamativo y hasta agresivo, el shullet apuesta por la fluidez, la suavidad y un look que parece más vivido que producido.

Características del corte shullet

  • Capas largas con transición suave.
  • Textura natural y movimiento libre.
  • Sin rigidez ni marcación exagerada.
  • Un look que parece orgánico, no forzado.

Este corte no busca robarse la atención, pero tampoco pasa desapercibido. Es, en esencia, una expresión de estilo relajado con profundidad.

¿Por qué el corte shullet se volvió tendencia?

Estamos viviendo un cambio cultural: lo impecable, lo excesivamente producido, empieza a perder encanto. Las nuevas generaciones —y la moda en general— están girando hacia lo auténtico, lo imperfecto, lo personal. En este contexto, el corte shullet se convierte en símbolo de una nueva masculinidad más libre, más estética, menos rígida.

Así como vemos un regreso a materiales naturales y siluetas sueltas en pasarela, también buscamos que el cabello refleje esa filosofía. Y el shullet lo logra con soltura.

Corte shullet en los Golden Globes 2026

Celebridades como Timothée Chalamet, Jeremy Pope y Jacob Elordi llegaron a la alfombra roja con distintas versiones del corte shullet. Algunos lo lucieron con mayor textura, otros con un acabado más pulido pero igualmente despreocupado.

El mensaje fue claro: menos estructura, más identidad. El corte shullet se impuso como una elección estética consciente, alejada de lo artificial.

Del punk a la alfombra roja: historia de una transformación

El mullet original —de donde proviene el shullet— fue un ícono de rebeldía entre los 70 y 80. Asociado al glam rock, al punk y a la new wave, fue un grito antisistema. Pero al perder contexto en los 90 y 2000, se convirtió en sinónimo de mal gusto.

Hoy, esa estética vuelve reformulada, calmada, pero con la misma intención de romper con lo establecido. El shullet mantiene el espíritu libre, pero sin necesidad de exageraciones.

Más que un corte: una actitud

En tiempos donde el discurso de género se amplía y el canon de belleza se diversifica, el corte shullet se presenta como una declaración sutil pero poderosa. No se trata solo de estilo, sino de una manera de habitar el propio cuerpo con autenticidad.

Esta tendencia representa una apertura hacia lo híbrido, lo ambiguo, lo genuinamente individual.